Los docentes pueden emplear la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) para:
  • Obtener ideas de actividades de enseñanza adaptadas a las características de sus grupos
  • Recibir retroalimentación asertiva basada en la evidencia recopilada por el docente.
  • Automatizar algunas tareas administrativas repetitivas.
Sin embargo, como se ha mencionado previamente, las IAG pueden perpetuar sesgos que influyen en sus respuestas, y un uso irresponsable puede comprometer el papel del docente y violar los derechos de los estudiantes.