El ozono
Texto sobre el ozono
La atmósfera es un océano de aire y un recurso natural imprescindible para mantener la
vida en la Tierra. Desagraciadamente, las actividades humanas basadas en intereses
nacionales o personales están dañando de forma considerable a este bien común,
reduciendo notablemente la frágil capa de ozono que actúa como un escudo protector de
5la vida en la Tierra.
Las moléculas de ozono están formadas por tres átomos de oxígeno, a diferencia de las
moléculas de oxígeno que consisten en dos átomos de oxígeno. Las moléculas de
ozono son muy poco frecuentes: menos de diez por cada millón de moléculas de aire. Sin
embargo durante miles de millones de años, su presencia en la atmósfera ha jugado
10un papel esencial en la protección de la vida sobre la Tierra. Dependiendo de dónde
se localice, el ozono puede proteger o perjudicar la vida de la Tierra. El ozono en la
troposfera (hasta 10 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra) es ozono “malo”
y puede dañar los tejidos pulmonares y las plantas. Pero alrededor del 90 por ciento
del ozono que se encuentra en la estratosfera (entre 10 y 40 kilómetros por encima de la
15superficie de la Tierra) es ozono “bueno” y juega un papel beneficioso al absorber la
peligrosa radiación ultravioleta (UV-B) procedente del Sol.
Sin esta capa beneficiosa de ozono, los seres humanos serían sensibles a
cierto tipo de enfermedades provocadas por la incidencia cada vez mayor de los
20rayos ultravioletas del Sol. En las últimas décadas la cantidad de ozono ha
disminuido. En 1974 se planteó la hipótesis de que los gases clorofluorocarbonos
(CFC) podrían ser la causa de esta disminución. Hasta 1987, la relación científica de la
relación causa – efecto no era tan suficientemente convincente como para involucrar a
los clorofluorocarbonos. Sin embargo, en septiembre de 1987, diplomáticos de todo el
25mundo se reunieron en Montreal (Canadá) y se pusieron de acuerdo para fijar unos
límites estrictos al uso de los clorofluorocarbonos.
Fuente: Connect UNESCO International Science Technology &apm; Environmental Education Newsletter, vol XXII, num. 2, 1997